PanamériKa 2010: álbumes

Son quince, y representan nuestra apuesta y admiración hacia la diáspora iberoamericana en la música alternativa. Después de una sesión en la que volaron platos rotos por toda nuestra cocina, esta es nuestra lista final sobre los mejores álbumes del 2010:

1. El Guincho – Pop Negro (ESP) XL Recordings / Terrícolas Imbéciles

    Si los ochenta habrán de habitar el oído panamerikano, lo han de hacer bajo el reinado de Pablo Diaz-Reixa, El Guincho. El originario de Canarias nos entregó este año un carnaval sonoro, un segundo álbum que confirma lo que vaticinaba la textura en sus grabaciones primigenias, su talento como productor: con ganchos melódicos, frases memorables en las letras y una arqueología sonora que va desde sus características imágenes isleñas hasta fragmentos intervenidos de la Onda Vaselina, citas de Radio Futura, referencias a Mariah Carey y Toni Bisconti. El álbum para recordar este año está hecho con la más aguda y mordaz visión del pop; pegajoso, carismático y disfrutable, Pop Negro.

    2. Gepe – Audiovisión (CHI) Quemasucabeza

En Gepinto (2005), Daniel Riveros (alias Gepe) encontró una simple manera de incorporar instrumentaciones folclóricas a letras lindas y profundamente emocionales. Para Hungría (2007) incorporó a su fórmula una filigrana de programaciones electrónicas. Audiovisión es el tercer acierto consecutivo de Gepe, un álbum que muestra su madurez y entendimiento para construir canciones efectivas en la radio y perdurables en la memoria. Con joyas como “12 Minerales”, “Por la ventana” y “Salón nacional de tecnologías”, Gepe logra el efecto que tuviera Café Tacvba en Re: Hacer una música honesta que rescata la tradición y dibuja micro-historias urbanas de un modo entrañable.

3. Rita Indiana y los Misterios – El Juidero (DOM) Sony US Latin

    Por debajo de unas letras inteligentes, resplandecen guitarras y percusiones de sabrosa rítmica, reverencias al mambo violento. Deviene algo parecido a un merengue futurista, con riffs candentes, procesados, que atinadamente no caen en lo estridente u obligatoriamente bailable. El Juidero es un álbum de pausada digestión y hay algo de pretencioso en eso, pero también es elocuente y, más allá de ser el nuevo soundtrack de las tertulias entre intelectuales, es otro paso en la aspiración de bordear, hasta sus últimas consecuencias, el aura de los “ritmos latinos” fusionados.

4. Triángulo de Amor Bizarro – Año Santo (ESP) Mushroom Pillow / Arts & Crafts México

    Provocaciones políticas, celebraciones paganas jacobeas, paredes de ruido, herejías condesadas en guitarras bífidas y baterías incandescentes. Año Santo, el esperado segundo álbum del Triángulo de Amor Bizarro, ha sido contundentemente defendido por estos monaguillos encabronados en uno de los mejores actos en vivo del año. Es una detonación violenta, demoledora y apabullante; dotado de texturas con feedbacks machacantes que se apoderan de todo, incluso de esas vocales mixtas que saben a pimienta. Año Santo es un digno representante de la bonanza creativa de la que se jactan actualmente las diversas escenas españolas.

5. Astro – Le disc de Astrou (CHI) Terrícolas Imbéciles

Lo de Astro ha sido un fenómeno generacional, una alucinación en masa: A penas el 30 de diciembre del 2009, eran destacados en la compilación gratuita Fonogramáticos Vol.6, con “Maestro Distorsión”, y antes de que se cumpla un prodigioso año, estos resplandecientes mozos chilenos han vivido el sueño del rock y todo lo que este conlleva (no tendríamos que enumerar los clichés). Esto no ha sido gratuito: Los respalda este impresionante álbum corto que vira entre un rock épico e incandescente, un algo-futurismo y un retro-electro que los ubica en el epicentro de los sonidos más festejados del momento. Las comparaciones con Klaxons o MGMT no son gratuitas, aunque nos seguimos cuestionando el origen de sus letras sobre frutas y autoinmolación: Deben de haber sido las “Drogas mágicas”.

6. Cibelle – Las Venus Resort Palace Hotel (BRA) Crammed Discs

    Cabaret exótico espacial de múltiples paisajes inspiracionales. Las Venus Resort Palace Hotel es una oda a la estética retroactiva del Brasil excéntrico y visionario y la música de cocktail sesentera. Cibelle, lejos del bien y el mal, ha realizado una expedición fértil para la imaginación de quien lo escuche, un microuniverso estridente, melódico, esquizoide y carnavalesco, ensamblado por una voz de ensueño que a ratos podría cantarnos la más placentera canción de cuna y después protagonizar la más extraña de las pesadillas siderales. La brasileñísima “Sapato Azul”, su cover orquestado a “Lightworks” (de Raymond Scott) o la versión endulzada de “It’s Not Easy Being Green” (originalmente cantada por la Rana René) son tres excentricidades a resaltar, pero son sólo algunos de los tesoros a encontrar en este país de maravillas.

7.Single – Monólogo Interior (ESP) Elefant Records

Teresa Iturrioz e Ibon Errazkin podrían actuar los papeles de Beth Gibbons y Geoff Barrow. Y les estaríamos aplaudiendo por reinventar el sonido de Portishead en algo más cercano al cabaret que al kraut-hop. Para su segundo largo, el dueto vasco (extrañamente llamado) Single, ha dejado las viñetas coquetas de la vida diaria, para concentrarse en un álbum claroscuro, introspectivo, pero no menos sarcástico que el anterior. Aquí, cada canción es una obra de teatro musicalizada por alguien que ama a Kurt Weill, Brigitte Fontaine y Brian Wilson; con temáticas que van desde los inmigrantes africanos en España, hasta los momentos secretos de un felino o la tragedia que es la vida aplazada de un workahólico, en “Posponías”. Un segundo acto perturbador. Y se cierra el telón.

8. Alex Anwandter – Odisea (CHI) Sello Oveja Negra

De principio a fin este es el álbum ideal para sentirse guapo al caminar por la ciudad. Odisea se siente como pasear por Vitacura en un verano turístico en Santiago, o por Reforma durante una fiesta personal en la ciudad de México. Desde el gancho melódico en “Cabros” hasta el ambiente pianístico-sideral de “Los gatitos hermanos se reconocen después de años” se vislumbra un proyecto ágil e inteligente:  El álbum está conformado por beats corpóreos, arreglos de metales y una basta cantidad de guiños electrónicos perfectamente acomodados en su lugar. Si queremos experimentar el “efecto Jamiroquai” con un representante latinoamericano, Alex Anwandter ha dado un paso al frente y tiene una propuesta para nosotros: pop de alta costura, de diseño sofisticado y multidreccional.

9. Los Punsetes – LP2 (ESP) Everlasting Records / Terrícolas Imbéciles

La actitud desfachatada de los Punsetes es peligrosa porque dan ganas de defenderlos en el marco de su valemadrismo. Pero no lo haremos así, LP2 está enmarcado en un discurso sencillo pero amarrado y ácido, continuamente explorado a lo largo de todo el disco que resulta circular. No abrió ninguna nueva brecha en la música española pero tampoco podría quedarse fuera cuando incluye un himno hipster-generacional en potencia: “Que le den por culo a tus amigos”, que está a dos palabras más de ser un gusto culposo. Lo que cantamos con ellos es importante pero no tanto como la música con la que se acompañan, un sonido poderoso e incisivo con una proyección que toca el umbral de lo visual. Los Punsetes son mordaces, lírica y musicalmente, son divertidos, excéntricos y con un sonido referido a un linaje musical que conecta emociones generacionales heredadas de los noventa.

10. Velandia y La Tigra – Oh, Porno! (COL) Cinechichera Producciones

Una de las grandes sorpresas de la última década en Colombia, por lo que también recomendamos toda su discografía y su puesta en escena, donde su vocalista sube al escenario con una artesanal cabeza de burro. Se trata de un trabajo independiente dirigido por el músico de conservatorio Edson Velandia, formado en la población de Piedecuesta (pueblo enclavado en las montañas del centro del país). Este es el tercer álbum de los padres de la rasqa (un coctel que integra jazz, rock, aires andinos colombianos y mucho humor), donde las recurrentes letras de calidad ahora construyen una suerte de “picaresca erótica”. Su imaginativa propuesta ya es aclamada en los círculos independientes de su país, con este álbum (que incluye el sencillo “Naranjas”) es hora de que los conozcan afuera.

11. Adanowsky – Amador (MEX) EMI México

Para su tercer largo, Adanowsky mata al Ídolo para reencarnar en un romántico que plasma su infatuación sin temor al despecho o pudor por ser cursi: Él es Amador. Y el mundo puede rodar con sus tendencias musicales imperantes de disonancia, nihilismo e incredulidad. Amador es una colección de 14 canciones cantadas con el corazón en la mano, que tienen fuertes rasgos del John Lennon solista, la intensa chanson francesa, el ensueño rosa de Air en Virgin Suicides y la desnudez de Devendra Banhart. Éste último hace un cameo en el álbum; la producción es de Robin Coudert (tecladista de Phoenix). Alejandro Jodorowsky, padre de Adán (!), no sólo aportó algunas letras: El halo místico y universal que lo caracteriza, hace que éste álbum conceptual vaya más allá del amor a la pareja y se enfoque en un amor arquetípico, universal.

12. Axel Krygier – Pesebre (ARG) Los Años Luz Discos

En el Pesebre de Axel Krygier hay un lugar para todo tipo de figuritas: Las hay de rockanrrol y de cumbia, de tango y de ranchera, de hiphop y balcánica. En su cuarta obra, el multi-instrumentalista argentino Axel Krygier deconstruye la música del imaginario latinoamericano de un modo cantinflesco: Como un jam entre el orquestador albiceleste Lalo Schiffrin, la excéntrica sabrosura de Señor Coconut y la bizarrez amazónica de Hermeto Pascoal. Aquí no hay Niño Dios, porque lo han abducido unos grillos extraterrestres mariguanos.

13. Chico Mann – Analog Drift (EUA) Wax Poetics

Mientras Broadway homenajea a Fela Kuti en sus marquesinas, Marcos García a.k.a. Chico Mann, vocalista y guitarrista de Antibalas, hace las de Off-Broadway al llevar el legado del músico-guerrillero nigeriano a una interpretación más allá del cliché: Chico Mann ha aprendido a hablar Afro Beat y lo pone a dialogar con la clave cubana (la lleva en la sangre), para añadirle teclados vintage de los 80 que logran evocar la textura del Ol’ School hiphopero, el ‘Clap Techno’ de Detroit y el Afro-Futurismo de Afrika Bambaataa: ¿O debería ser Maya-Futurismo? Una pirámide fosforescente de Chichen Itzá flota exquisitamente hacia el 2012.

14. Aias – A la piscina (ESP) El Genio Equivocado / Captured Tracks

Son tres, son de Barcelona, son ruidosas y las firmaron primero en Nueva York antes que en España. La formula: Coros pastorales à la Spector-Wall-of-Sound + Guiños a los Ramones + Canciones que no duran más de 3 minutos (gracias Dios!) = media hora de fuzz y una agridulce pose Riot Grrrl cantada en catalán. Celebramos los discos veraniegos, pegajosos y sin complejos, que guardan la actitud local, sin renunciar al entorno de tendencias globales. Música de dones amb pantomat i molts ous!

15. Las Robertas – Cry Out Loud (CRA) Art Fag Recordings

    Con toda la fuerza del garage y los resabios de los noventa, Las Robertas llegaron para obligarnos a preguntarnos qué sucede en Costa Rica. Cry Out Loud es una promesa, y también una defensa del papel femenino en la música; con la actitud Riot Grrrl noventera, pero bien asimilada. El LP debut de Las Robertas sabe a The Breeders y Throwing Muses con la suciedad de L7. Feminidad voraz y aguerrida con baterías rítmicas y agresivas, guitarras distorsionadas, y vocales femeninas infantiles que juegan perfectamente las reglas del género al que aluden.

(Reseñas por: Uriel Waizel, Felipe Arias y Claudia Jiménez)

    Por debajo de unas letras inteligentes, resplandecen guitarras y percusiones de sabrosa rítmica, reverencias al mambo violento, deviene en algo parecido a un merengue futurista, con riffs candentes, procesados, que atinadamente no caen en lo estridente u obligatoriamente bailable. El Juidero es un álbum de pausada digestión y hay algo de pretencioso en eso, pero también es elocuente y, más allá de ser el nuevo soundtrack de las tertulias entre intelectuales, es otro paso en la aspiración de bordear, hasta sus últimas consecuencias, el aura de los “ritmos latinos” fusionados.

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RSSComments (4)

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  1. Julio Run says:

    IMPERDONABLE LA AUSENCIA DE Nadadora con “Luz, Oscuridad , Luz” .

  2. Soyuncometa says:

    De los discos chilenos… el de ODISEA es mucho mejor que el de Gepe y que el de Astro… en fin.

  3. richie says:

    A mi parecer falto el “Música Gramática y Gimnasia” de los Dënver es una joya ese disco, no se si mejor que el de El Guincho, Gepe o Rita Indiana pero si merecer estar en ese top

  4. Variedad sonora para muchos paladares, definitivamente no pudo haber mejor manjar para fin de año.

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